¿Te sientes abandonado por todos en la iglesia? Este mensaje es para ti

Todos pasamos por situaciones donde vemos a todas las personas que están a nuestro alrededor tan lejos y vemos esto especialmente entre los hermanos de la iglesia a la cual asistimos. Este ya tiende a ser un caso un poco aislado de sentir que Dios está lejos de nosotros, si no que preguntamos: ¿Dios, dónde están mis hermanos de la iglesia? Y comenzamos a pensar cosas tales como: “Nadie de la iglesia me visita”, “Nadie de la iglesia me llama”, “todos se han marchado”, “no le intereso a nadie”. Realmente, hay algo muy importante que debemos entender, y es que el mismo Dios permite estas cosas en nuestras vidas para hacernos cristianos más fuertes y creyentes que nos sostenemos solo en Dios.

A ver queridos lectores, no quiero parecer una persona que hable cosas sin saber. Llevo diez años sirviendo al Señor y he visto esta clase de cosas entre hermanos de la iglesia una y otra vez, tanto en otros hermanos como en mi mismo. Acaso no haz escuchado alguna vez a un hermano decir : “me voy de la iglesia porque en mis situaciones difíciles  ningún hermano me visita”. Esto es típico.

Hace unos meses vengo combatiendo con una grave enfermedad de mi padre; pues, él es diabetico a un nivel crónico, muchos de sus órganos están dañados y eso, y les puedo decir que casi nadie de la iglesia se ha interesado en llamarme para saber porque casi no asisto a la iglesia. Hermanos, solo les cuento esto para que sepan que en momentos difíciles cosas como estas tienden a pasar en nuestras vidas, pero esos no son momentos para querer apartarnos de Dios o de nuestra congregación y se que son momentos horribles , pero también son momentos grandiosos, maravillosos porque Dios te están moldeando para ser como su Hijo Jesús.

En la Biblia tenemos muchos casos de abandono, pero los que más me gusta usar son los de nuestro Señor Jesús y el apóstol Pablo. ¿Cuánto abandono no sufrió nuestro Señor por nuestra causa? El abandonó su trono para morir por nosotros, se hizo pobre siendo rico, todos le abandonaron:11 A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron”. (Juan 1:11).

También encontramos al apóstol Pablo diciendo:

2 Timoteo

Procura venir pronto a verme 10 porque Demas me ha desamparado, habiendo amado el mundo presente, y se fue a Tesalónica. Crescente fue a Galacia, y Tito a Dalmacia. 11 Solo Lucas está conmigo. Toma a Marcos y tráelo contigo porque me es útil para el ministerio. 12 A Tíquico envié a Éfeso.

13 Trae, cuando vengas, el manto que dejé en Troas en casa de Carpo, y los rollos; especialmente los pergaminos.

14 Alejandro el herrero me ha causado muchos males. El Señor le pagará conforme a sus hechos. 15 Guárdate tú también de él porque en gran manera ha resistido a nuestras palabras.

16 En mi primera defensa nadie estuvo de mi parte. Más bien, todos me desampararon. No se les tome en cuenta. 17 Pero el Señor sí estuvo conmigo y me dio fuerzas para que, por medio de mí, fuera cumplida la predicación, y que todos los gentiles escucharan. Y fui librado de la boca del león. 18 El Señor me librará de toda obra mala y me preservará para su reino celestial. A él sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén.

En el verso 16 Pablo dice: “Más bien, todos me desampararon”. Más el apóstol dice un poco más adelante:”No se les tome en cuenta. 17 Pero el Señor sí estuvo conmigo y me dio fuerzas para que, por medio de mí, fuera cumplida la predicación, y que todos los gentiles escucharan. Y fui librado de la boca del león”. 

¿Ustedes ven? A Jesús y a Pablo todos les abandonaron, sin embargo, ellos tenían una esperanza y esa esperanza era Dios. Queridos hermanos, que nuestra esperanza sea nuestro Señor Jesucristo y que confiemos en Dios cada segundo de nuestro existir, sin importar la adversidad. Cristo nos guíe!

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