¿No puedes seguir adelante? 10 versos bíblicos sobre la fatiga

Hay un mito griego sobre un rey llamado Sisyphus que por varios pecados fue condenado después de su muerte para tirar una piedra grande encima de una colina para siempre. Justo cuando llegaba a la cima, rodaba por la colina y tendría que hacerlo todo de nuevo.

A veces los cristianos se sienten así. Nos cansamos de lo que estamos haciendo, en casa, en el trabajo o en la iglesia, y nos preguntamos cómo vamos a seguir adelante. Tal vez nuestros compromisos en la iglesia se sientan como una carga, o nuestra vida familiar. Parece que conseguimos algo y luego todo va mal y tenemos que hacer todo de nuevo.

En la Biblia, Dios reconoce la realidad del cansancio. A veces él mismo está cansado de nuestros pecados. Más a menudo, reconoce nuestro cansancio y promete ayuda. Está profundamente involucrado en nuestra condición humana.

Salmos 68:

Abundante lluvia esparciste, oh Dios;
A tu heredad exhausta tú la reanimaste.

Salmos 119:

28 Se deshace mi alma de ansiedad;
Susténtame según tu palabra.

Proverbios 25:

25 Como el agua fría al alma sedienta,
Así son las buenas nuevas de lejanas tierras.

Isaías 40:

28 ¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance.

Isaías 40:

29 El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas.

Isaías 40:

31 pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.

Isaías 50:

Jehová el Señor me dio lengua de sabios, para saber hablar palabras al cansado; despertará mañana tras mañana, despertará mi oído para que oiga como los sabios.

Jeremías 20:

Y dije: No me acordaré más de él, ni hablaré más en su nombre; no obstante, había en mi corazón como un fuego ardiente metido en mis huesos; traté de sufrirlo, y no pude.

Jeremías 31:

25 Porque satisfaré al alma cansada, y saciaré a toda alma entristecida.

Mateo 11:

28 Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

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