La blasfemia de “declarar” o “decretar”

Esto de declarar, atar o desatar no se había visto en la iglesia si no después de uno años. Muchos predicadores han creado la doctrina, malinterpretando el verso que dice:  Reuniendo Jesús a los doce discípulos, les dio poder y autoridad sobre todos los demonios y para sanar enfermedades (Lucas 1:9). Basado en esto un predicador de enlace dijo: “no tenemos que pedirle a Dios para sanar un enfermo, solo tienes que hacerlo”.

No es cierto que no tenemos que pedirle a Dios, pues, imagine usted, si yo no le pido a Dios, si no que todo lo hago basado en mi voluntad porque Dios me ha dado autoridad, entonces, ¿dónde queda la voluntad de Dios para mi vida? El mismo Jesús pronunció  las siguientes palabras en su angustia: Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú (Mateo 26:39). Además de este verso que implica grandemente la voluntad de Dios en nuestras vidas, también Jesús nos enseñó a orar de la siguiente manera:

‘Venga Tu reino. Hágase Tu voluntad, Así en la tierra como en el cielo (Mateo 6:10)

Cuando decretamos o declaramos estamos excluyendo la voluntad de Dios y poniendo la de nosotros por encima de su soberanía.

Es muy típico escuchar de boca de estos predicadores: “decreto sanidad” “decreto riquezas” y decreto esto y lo otro, pero, ¿dónde queda la voluntad de Dios? ¿dónde queda lo que Dios quiere para nuestras vidas? cuando decretamos y declaramos estamos quitandole el lugar a Dios de elegir por nuestras vidas.

Veamos la conversación de Pedro y Jesús:

Jesús le dijo: (Juan 21)

17 Le dijo por tercera vez:

—Simón hijo de Jonás, ¿me amas[c]?

Pedro se entristeció de que le dijera por tercera vez: “¿Me amas[d]?”. Y le dijo:

—Señor, tú conoces todas las cosas. Tú sabes que te amo[e].

Jesús le dijo:

—Apacienta mis ovejas. 18 De cierto, de cierto te digo que cuando eras más joven, tú te ceñías e ibas a donde querías; pero cuando seas viejo extenderás las manos y te ceñirá otro y te llevará a donde no quieras.

19 Esto dijo señalando con qué muerte Pedro había de glorificar a Dios. Después de haber dicho esto le dijo:

—Sígueme.

Este versículo nos da a entender algo muy importante: “la voluntad de Dios por encima de la de nosotros”.  Antes nosotros hacíamos lo que queríamos e íbamos a donde queríamos, pero ya no hacemos más nuestra propia voluntad si no la voluntad de Dios y todo lo que pidamos debe ser bajo la voluntad de Dios.

Pedro no se puso a declarar: “moriré tranquilamente” “no sufriré persecución “no padeceré hambre” no! estas nunca fueron las declaraciones de los apóstoles, puesto que ellos sabían que servían a un Dios cuya voluntad iba por encima de la de ellos.  Todos los apóstoles murieron de forma cruel, excepto Juan. Pablo sabía que el tiempo de su muerte se había acercado: “Yo ya estoy para ser ofrecido en sacrificio; ya se acerca la hora de mi muerte (2 Timoteo 4:6) Nos hacemos la pregunta: ¿por qué el apóstol no dijo: no lo recibo? Pablo no dijo: “decreto que no moriré”, el punto es que se trata de aceptar la voluntad de Dios para nuestras vidas.

Decretar es la manera de quitar los planes de Dios de nuestras vidas y poner los de nosotros.

 

10 thoughts on “La blasfemia de “declarar” o “decretar”

  1. En parte estoy de acuerdo, y en parte no, por ejemplo, cada que tengo que hablarle a alguien del evangelio,y compartir mi fe, debo pedirle a Dios si me da permiso de hacerlo?? cuando claramente el nos envio a predicar el evangelio ??? Entiendo su punto de vista, y lo hemos visto, que muchas veces se utiliza incorrectamente el poder que Dios nos ha conferido como iglesia, pero de que nos dio la autoridad para hacer su obra, nos la dio, eso es un hecho innegable. Dios me los bendiga ricamente.

    1. Lo que esta hablando es de ponerte por encima de Dios. El ejemplo que tu das es sobre un mandato que es la gran Comisión que tienen que hacerlo todos los que en él creen pero el que cambia, transforma y convence es el espiritu Santo osea Dios y que nosotros solo somos instrumentos. Ahora a que te refieres que Dios da autoridad sobre que y para que.

    2. Tu lo has dicho de anunciar el evangelio , y autoridad de echar demonios pero bajo su voluntad tienes que nombrar a Dios primero
      estos apostatas dicen yo decreto hablan de ellos mismos.

    3. Lo que si es importante hacer antes de compartir y/ o predicar el evangelio,es orar le a DIOS,por que ponga en nuestras bocas las palabras correctas para hacerlo,y también para pedirle que ponga corazones receptivos a ese mensaje para que así el haga su voluntad,y entonces no la nuestra!

  2. ya conocemos la voluntad del padre. la voluntad de DIOS ES SANAR. hay 2 tipos de oraciones que el padre no contestara. 1)la que te envio a realizar a ti.2) lo que EL ya hizo. por sus llagas fuimos sanados . no seremos ya lo hizo. solo debemos tomar lo que nos corresponde como hijos. EL SEÑOR LOS BENDIGA

  3. La vida del ser humano siempre depende de Dios, por mas k traten de hacer cosas en sus vidas Dios ya tiene todo escrito y mas un servidor de su verdad k en verdad aya sido llamado para darle del poder y conocimiento de lo alto este ser sabe k siempre se le pide permiso a Dios sobre todas las cosas en el nombre de cristo jesus, no se les olvide lo k les paso a job y quien estaba delante de la precencia de Dios así k todo creyente o servidor sera probado por sus actos solo les digo el k esta en los caminos del creador siga lo y haga su voluntad k el se encarga de juzgar aquellos k aun no lo conocen y están en el mundo

  4. Queridos hermanos Elizabeth Medina y Leandro A. Una sugerencia muy respetuosa es que estudien el contexto de los pasajes biblicos ya que los cristianos si nos enfermamos y sufrimos como cualquier persona, y ademas, no dara el Padre toda peticion que pidamos en el nombre de Cristo, recordemos que Dios es soberano, tanto que Jesus se sujeto a la voluntad divina, pero se enseña algo que no es cuando no estudiamos el contexto inmediato y general y eso produce una mala aplicacion de la escritura. Dios bendiga sus vidas.

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